POSTE BAJO & POSTE ALTO

Escrito por en 30 agosto, 2017

DRILLS, SETS y… mucho más!

©Coach Plaza                                              [30 de agosto de 2017]

JUEGO POSTE ALTO/POSTE BAJO

JUGAD.: 2+2PAS.   BALON.: 1 PISTA: Media DURAC.:10m. OBS.: Ejerc.Mixto/20”

Bien, en pleno debate de si están desapareciendo o no nuestros pívots de las canchas europeas, o de su falta de recursos en el poste bajo o de si somos los entrenadores culpables de hacer tiradores o bases a jugadores de más de dos metros, o de si simplemente el jugador rechaza el contacto de por sí, he querido acercarme al mundo del juego interior.

Los viejos del lugar aún añoramos batallas fratricidas entre el desaparecido Fernando Martin y Audie Norris en Europa o entre Olajuwon, Abdul-Jabar o Robert Parish en la NBA. Hoy en día, quizá equivaldría a una lucha por dominar la pintura, entre Udoh y Ayón o Marc Gasol y DeMarcus Cousins (sin desmerecer a muchos otros pívots de talento).

Sea como fuere, aquí van un par de ejercicios que pueden estimular ese trabajo, pero que deben llegar precedidos de un profundo trabajo de técnica individual sin oposición y al que hay que someter día tras día (no hay más remedio) a quienes quieran dominar los fundamentos de espalda o de cara a la canasta.Y que, como demuestran jugadores de primer orden como Felipe Reyes o Kyle Hines, no se requiere hacer necesariamente “7 pies” para estar por encima de la media. Un coordinado movimiento de pies, junto a un buen uso corporal de piernas, culo, codos y espalda, junto a un gran dominio de la cabeza y de los ojos (sí, de los ojos), ayudará al jugador a desenvolverse con soltura, en un lugar donde las manos, codos, rodillas, entre golpes, contactos, agarrones y arañazos, y no siempre de tu propio defensor, están a la orden del día, y con los que uno debe gozar y asimilar como implícitos a ese lugar.

Ambos ejercicios, de arriba abajo y de abajo a arriba, dependiendo de lo que queramos incentivar, requieren de un atacante y un defensor, así como de dos postes pasadores. El jugador con balón podrá pasar a cualquiera de los dos lados, incluso usando fintas que confundan a su predispuesto defensor, e intentará recibir en el poste bajo de esa zona. Para ello, la velocidad o el uso de fintas previas o una gran habilidad de pies para ganar la posición alejando al defensor de la posible línea de pase, nos ayudará. Permitiremos al pasador [P] que pueda dar un bote para mejorar la línea de pase.

Si este no pudiera meter el balón inicialmente, podría invertir el balón directamente al otro poste, provocando así que el defensor del poste bajo, perdiera esa línea de pase que impedía recibir al atacante. Para ello este último, debería saber pivotar hacia el interior de la zona de modo que convirtiera una desventaja en ventaja. El uso de un buen reverso corporal, así como la capacidad para mantener a la espalda a ese defensor que segundos antes tenía casi delante del pecho, será fundamental. Es igualmente conveniente que estimulemos al jugador a finalizar con la mano adecuada, sin abusar del uso de fintas o de querer finalizar solo contra tablero o con su mejor mano, aunque para ello transcurra un tiempo hasta que percibamos su mejora.

Dependiendo de la asimilación y mejora de nuestros jugadores, podremos imponer alguna condición ofensiva a perseverar en el propósito :

  • No puede haber 1 contra 1 (1c1) hasta haber invertido, al menos, una vez el balón de lado
  • No se puede recibir si no es con un pie dentro de la pintura (zona)
  • No se puede jugar 1c1 hasta haber recibido dos veces en el poste bajo
  • Tras la inversión, podría optar por ir (1 de cada 3 veces) al poste alto

También podemos limitar el número de botes a ejecutar, la bonificación por rebote ofensivo tras fallar o premiar el hecho de recibir dos veces consecutivas en el mismo lado del ataque.

 

Evidentemente, siendo un ejercicio Mixto (para ataque y defensa), esta última deberá esforzarse para llevar la iniciativa y evitar cuanto se propone el jugador ofensivo.

Cuando el atacante inicia el ejercicio pasando el balón a uno de los postes, el defensor siempre dará uno o dos pasos hacia la pelota, de modo que vea al pasador y a su par al mismo tiempo e impida recibir un pase de vuelta en cabecera directo, no sin al menos forzarle a fintar previamente. Una vez en el poste bajo, luchará para al menos, y dependiendo de si pisa la zona o se abre a un metro de ella, para intentar negar las líneas de pase de forma total o parcial, haciendo que sufra al menos para recibir.

Una vez recibido el balón, el uso del antebrazo, siempre enganchado a nuestro cuerpo y una buena posición y estabilidad de piernas, le permitirá ser un pequeño muro para el jugador con balón. Moverse en desplazamientos cortos, leer al atacante y evitar que este cargue su centro de gravedad en nuestro propio cuerpo, a la vez que impedir que cruce el balón frente a nuestras narices, evitará la comodidad deseada para jugar 1c1.

Si desde el mismo poste bajo y ante la imposibilidad de superar a su par, el atacante invirtiera el balón pasando de lado a lado, el defensor se separaría quedando en una posición triangular dentro de la zona, que le permitiera ver al pasador y al posible receptor, y a quien sellaría buscando el contacto, en cuanto supiera que pretende ganarle la posición en el lado opuesto. Una vez recibido el balón, la defensa no se dejará hundir con facilidad manteniendo un buen equilibrio corporal para no ser desbordado e incomodar con los brazos y manos cualquier acción que quisiera hacer, de modo que cuando tire o haga la bandeja, lo haga siempre con nosotros frente a él y no quedando a su espalda por habernos superado. Percutiremos también en finalizar con un gran trabajo de bloqueo de rebote.

Establecer pequeñas competiciones entre ellos e involucrar a los jugadores perimetrales en el complejo mundo de los pívots haciéndolos jugar contra ellos, puede ayudarnos a mantener la tensión de los ejercicios.

También debemos entender que, tener un pivot que pase bien, multiplica la efectividad en el rendimiento ofensivo de cualquier equipo y es por ello, que incentivar a un hombre grande a no tan solo jugar 1c1, rebotear ofensivamente, aprovechar balones doblados o poner buenos bloqueos para los compañeros, si no también a enriquecer el ataque con sus pases, será muy productivo para el grupo y para él.

 

[*] Felicidades a toda la familia de Unicaja por su 40 aniversario! Orgulloso de haber contribuido un poco en su historia.

 



Comentarios
    • Coach Plaza   On   1 octubre, 2017 at 8:38

      Sí, nunca hemos de olvidar a los “Clásicos” que nos hicieron llegar hasta aquí.
      Gracias por recordármelo!
      Coach Plaza

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