LA RAZA HUMANA (1ªparte)

Escrito por en 10 agosto, 2018

La Raza Humana (1ªparte)

Joan Plaza

 

¡Hola a todos!

Hoy no quiero estructurar para nada mi texto y tan solo quiero escribir (tras un mes de readaptación a mí nueva circunstancia laboral) para aquellos que les apetezca estar conmigo unos minutos, sin prejuicios y sin más pretensión que compartir inquietudes, sensaciones y planteamientos vinculados al deporte o la literatura, pero también a la vida en general.

 

Como os he dicho otras veces la raza humana es extraordinariamente compleja en muchos ámbitos y es por ello que no dejan de sorprendernos hechos cotidianos que parecen no tener cabida en pleno siglo XXI, en la era de la información y del conocimiento, y por tanto de la supuesta experiencia propia o ajena que debería impedirnos cometer los mismos errores de antaño.

 

Desde hace un año, y a raíz de una operación de 5 hernias discales en la espalda de Lluna (mi perra Labradora), esta quedó invalida y no puede andar. Pero no es de ello sobre lo que quiero hablar… aunque la cuidaré tan bien como pueda hasta el último de sus o mis días. Para evitar que pasara el resto de su vida postrada en el suelo de casa o que saliera tan solo a 10 metros de la puerta principal para que hiciera sus necesidades cerca del primer árbol, decidí comprarle un cochecito –similar al de un bebé- y con el cual pudiera hacer largos paseos por la ciudad, montaña o playa.

 

"TRONCOMÓVIL" LLUNA

“TRONCOMÓVIL” LLUNA

 

Tras un año de sacarla a pasear en esta especie de “Troncomóvil”, es muy curioso estudiar la reacción de los peatones con los que nos cruzamos.

 

  • Hay quienes se paran, te preguntan extrañados por el motivo e incluso dolidos por haber pensado frívolamente o recordando a alguna mascota de su pasado, puedan llegar a ponerse a llorar
  • Hay quienes no se paran, pero una caída de ojos y una medio-sonrisa muestra una complicidad con la situación, presuponiendo que algún grave motivo debe llevarte a conducir esa especie de silla de ruedas tan aparatosa
  • Los hay que no se paran, pero balancean la cabeza de un lado a otro, mientras se ríen pensando que eres un friki que trata a la perra como si fuera un bebé, en lugar de esforzarla a caminar
  • Pero los hay que no dudan en verbalizar notoria y públicamente su incredulidad contigo, mofándose e incluso criticándote en alto por llevar a un animal así…, y a los que cuando les dices que está paralítica, llegan a responderte sin dejar de andar, claro, que la sacrifiques y no hagas más el ridículo

 

Aprendí en mi época en Madrid, que siempre y TODOS sin excepción y en cualquier ámbito de la vida (doctores, camareros, periodistas, vecinos, jugadores, entrenadores, directivos, aficionados, butaneros, actrices, panaderos, etc.…), tenemos un número de personas que nos rodean y que, sin motivo alguno, no les caemos bien, aunque con la mayoría ni tan siquiera hayamos cruzado nunca una palabra. Por nuestro aspecto, por nuestro timbre de voz, por cualquier razón ajena a nosotros mismos, no nos tragan. Ese sentimiento es común y muy generalizado, y raro es no encontrar a alguien a quien, como mínimo, no le produzca un cierto rechazo un actor, un cantante o un presentador. Seamos honestos… ¿No es así?

 

Luego hay algunos un poco más rebuscados y que quizá tan solo envidian la posición personal, laboral o incluso hasta el físico que puedan tener otras personas, y meramente desean que les vaya mal. ¿Porqué? Tan solo porque ellos/as no tienen la fortuna que la casuística o la genética de la vida, les haya dado un entorno o un físico con el que sientan felices y recompensados, y por tanto aplican aquella idea tan añeja que dice: “¡Si yo no, tú tampoco!”. En este mismo “pack” los hay que, por el simple hecho de que una persona lleve mucho tiempo en un mismo lugar de una cierta notoriedad, quieren que haya cambios: “¿Porqué? ¡Pues porque sí y punto!

 

VISITA MUSEO RUSO

VISITA MUSEO RUSO

 

También por otro lado, queda más que comprobado que una misma frase leída aquí, en un mail o en un whatsapp, por unos o por otros, o incluso por un mismo individuo…, pero leída tras un disgusto, cansado o al cerrar un día horrible o, por el contrario, tras superar un reto personal o laboral, o fresco como una rosa tras una noche plácida, tiene lecturas diametralmente opuestas y casi contrapuestas.

 

Es en este punto en que debo confesar que no me gusta la gente que sienta catedra al hablar, aquellos que se creen en posesión de la verdad absoluta y quienes no creen poder equivocarse y por tanto no reconocen error alguno. Esa gente que está “encantada de conocerse a sí misma” y que, como tal, es gente que oye, pero no escucha y que cuando simula hacerlo, tan solo lo hace a la espera de que, prescindiendo de lo que esté intentando decirle su apasionado interlocutor, este acabe y así él o ella puedan acabar reafirmando a posteriori (y casi imponiendo) sus propios y premeditados pensamientos.

 

Tampoco logro entender ni me parece justo, aquel/-lla que tan solo coge fragmentos interesados de una charla/discurso, para así acabar explicando y justificando “su” propia verdad o versión y no la que pretendía decir el autor/a de ese comentario, charla, entrevista o mensaje.

 

Así pues, ¿Cómo puede uno explicarse sin parecer que se justifica de nada? ¿Puede uno hablar o escribir sin miedo a que algunos distorsionen sin pudor aquello que simplemente pretende decir? O, llegados a este punto ¿Es mejor callar, no exponerse demasiado, hablar con monosílabos y tan solo decir mecánicamente aquello que la gente quiere escuchar?

 

ARTICULOS/ENTREVISTAS

ARTICULOS/ENTREVISTAS

 

Un compañero de profesión me dijo hace un tiempo: “No des tantas explicaciones, porque a pesar de que habrá muchos que las entiendan y saquen buenas conclusiones de ellas, siempre habrá una proporción que las distorsionará y las utilizará para su beneficio y a menudo, incluso en tu contra”. Como veis en mis artículos, no suelo mencionar el Twitter de nadie, no dirijo mis escritos contra nadie, ni tan siquiera quiero provocar un debate más allá de la gente que, de corazón, me sigue y que cree que puedo aportar alguna reflexión que les pueda ser útil en un ámbito u otro para el futuro.

 

Y eso no quita ni te exime de que puedas ser tú el que esté equivocado y que, en el mejor de los escenarios, haya muchos matices a mejorar en tú discurso, y es por ello es que uno debe procurar trabajar y aprender humildemente de quienes le sugieran y recomienden algunos ajustes sobre cualquier aspecto…, e incluso llegar al extremo de obtener algún tipo de enseñanza de aquellos individuos que tan siquiera se detuvieron a informarse previamente y extendieron una visión distorsionada de ti.

 

Sin embargo, no tienen cabida para mí, a aquellos que insultan, se extralimitan y que sin haber querido profundizar en ningún instante sobre la cuestión en sí y con apenas conocimiento sobre la materia, abocan toda la ira y sus paranoias para menospreciarte, agredirte o humillarte verbalmente, o simplemente falsear la realidad para provocar la reacción a terceros.

 

Llegados a este punto, no deja de sorprenderme…, ¿Porque hay personas que siguen a alguien (Twitter, Facebook, Instagram, etc…) si odian a esa persona? Un compañero de camino me enseño hace años que había que leer y oír todo tipo de medios de comunicación, hasta aquí estoy de acuerdo, (aunque él lo hacía básicamente para, según él: “saber de qué hablaba el enemigo!”). Bromas aparte, si entiendo que es aconsejable procurar entender los motivos, ángulos y matices que llevan a otro núcleo de población con un perfil distinto al tuyo, a pensar como lo hace. Pero de aquí a seguir a alguien a quien aborreces por las Redes Sociales o por su web, a que escribas en su contra públicamente cuando hace algún comentario personal o el análisis que le apetezca, me parece surrealista. “Vive y deja vivir!” podría ser una de las bases por las que uno debería regirse, pero parece ser que no, que algún resorte interno, incita a estas personas a manifestarse inmediata y drásticamente en contra de todo lo que aquel que aborrece, declare abiertamente.

 

COMPORTAMIENTO CEREBRAL

COMPORTAMIENTO CEREBRAL

 

 

Por último, también los hay que, con conocimiento de causa, tras haber profundizado en todos los aspectos que rodeen a la persona o proyecto en cuestión, habiéndose puesto (¡de verdad!) en la piel de ellos y no dejándose influir por los rumores y falsas noticias (tan extendidas hoy en día en todos los ámbitos de la sociedad), simplemente discrepan con la manera de proceder de terceros. Otra cosa ya es el cómo. Me refiero a que muestren su punto de vista de una forma constructiva o peyorativa, a tiempo o a destiempo, a título personal o de forma pública, etc.…, o sea que crucen o no esa línea roja invisible de la ética y la educación.

 

Muy probablemente al leer estos párrafos, nadie se visualizará a si mismo con alguno de estos malos hábitos (”¡No, yo no juzgo nada, ni a nadie sin conocerlo o sin una razón de peso!”). TODOS hemos de asumir, que prácticamente nadie es capaz de ver, percibir y aceptar sus debilidades, fobias o adicciones…, sea cual sea la forma. Quiero decir que difícilmente el ludópata, el alcohólico, el anoréxico creen serlo, tampoco los que tengan desgraciadamente cualquier otra problemática similar. Así pues, el que se excede en sus críticas gratuitas, el que banaliza el trabajo o forma de vivir de otros, el que se “emparanoia” o saca de contexto expresiones de un tercero…, a buen seguro cree que lo tiene todo bajo control y que su posición y exteriorización sobre un conflicto o punto de vista, siempre está más que razonado y llega a creer que sea hasta necesario.

 

¿Soluciones mágica? No, tan solo potenciar la EDUCACIÓN y los niveles de TOLERANCIA y de EMPATÍA, a buen seguro mejorarían la sensibilidad y rigurosidad de un sector de la población que consciente o inconscientemente, rayan la falta de respeto y de una incorrecta falta de perspectiva o ecuanimidad sobre la vida o profesión de los demás e incluso llegan a vanagloriarse de ello.



Comentarios
  1. Enrique   On   10 agosto, 2018 at 14:47

    Es un placer leerte Joan. Tu humanidad, empatía y respeto por las personas es algo que siempre he admirado de tí. Todas esas virtudes hacen de tí el gran entrenador y persona que eres, mejorando a los que te rodean.
    Cómo anécdota, y siendo sincero,recuerdo que en tu época como entrenador del
    Madrid, al comienzo mi padre no era muy partidario de tus sistemas de juego, pero siempre me decía que a pesar de ello te admiraba por tu capacidad de comunicación y que tenias ese algo de humanidad, empatía y elegancia que todo entrenador necesitaba, además de ser una buena persona. A día de hoy tanto él como yo somos dos seguidores de tus esquemas de juego además de todas las mencionadas virtudes que te hacen único.
    El pasado mes de enero, aprovechamos la visita de Unicaja a nuestra ciudad (Burgos) para ver el partido en directo y poder (aunque de forma fugaz) chocarte la mano y felicitarte en el tunel de vestuarios.
    Gracias Joan, no cambies!!!

    • Coach Plaza   On   19 agosto, 2018 at 20:40

      Enrique, gracias por tus palabras. A menudo me pregunto si la gente capta los principios que quieres transmitir, si la gente asume que, con todos los defectos que pueda tener, no soy un Entrenador al uso. Quiero decir que no todo es lícito para ganar, que uno no debiera pervertirse y convertirse en un actor que tan solo diga y transmita lo que la prensa, directivos o aficionados quieran oír, sino que desde la máxima humildad, procuro mimetizarme en el lugar en el que trabajo, fomentando los valores deportivos, sociales y humanos que requiera cada situación.
      Echo la vista atrás, y estoy orgulloso del rastro que voy dejando a mi espalda, donde sin haber ganado tantos títulos como todos quisiéramos, he dejado una pequeña estela positiva mejorando las situaciones que me encontré al llegar. No os quepa duda a ti y a tu padre que, siempre procuro mejorar, que no me conformo ni me aburgueso pensando que ya estoy de vuelta. Escucho a todo el que me quiera ayudar dentro y fuera de la pista, procuro participar en cualquier evento que ayude a terceras personas e incluso a animales. Ahora que por primera vez en mi vida estaré en el paro, me voy a ver entrenamientos a USA, Europa y por España, para captar detalles que me puedan mejorar como individuo y entrenador…, no entiendo otra manera de ser que esta. Así pues, espero que la vida me permita volver a las canchas ofreciéndome un buen reto, y si nunca nos cruzamos, sea en Burgos -que buena pinta tiene ese proyecto- o en cualquier otra cancha, no dudéis en pararme y nos escapamos a tomarnos un café los tres. Cuidaros mucho!
      Joan Plaza

  2. Francisca   On   11 agosto, 2018 at 12:05

    ¡No puedo estar más de acuerdo!.
    Pero volviendo al inicio de la reflexión y conociendo la indiosincrasia de la raza canina y sus conductas y emociones de ésta hacia la humana, humildemente me atrevería a pensar si no deberíamos aprender esas cuestiones de los perros que tan fácilmente y con gran benevolencia nos lo ensena cada día. Cierto que a ellos también les ocurre que sin que sepamos la causa también se cruzan con personas a las que saludan con un ladrido de ¡no me gustas!..pero son tan sinceros y humildes que una vez ocurrido el encuentro, no siguen analizando al humano, sigue su camino cargado de humildad y feliz pues sólo están ocupados en vivir y dejar vivir…sin otro análisis que observar que su dueño está tan agusto como el con su compañía. Gracias Joan Plaza.

    • Coach Plaza   On   19 agosto, 2018 at 20:48

      Francisca, aunque mi mundo es el de la canasta y a duras penas me considero alguien que junta-palabras más que ser escritor (a pesar de haber escrito 2 novelas), si que es verdad que el mundo de los perros, me ha enseñado muchas cosas, que me son muy útiles en el día a día. Convivir con un perro me ha mejorado como individuo y me ofrece otro perfil que desconocía de mi mismo durante la mitad de mi vida. También, convivir con una apasionada del mundo animal, me permite haber mejorado en mi forma de verlos. Y sí que es cierto que, excepto casos MUY concretos, los perros son el reflejo de sus amos (que palabra más fea…, cuidadores), y que una buena planificación con ellos desde su infancia, hace que puedas desarrollar cualquier actividad con ellos a tu lado. Duele ver la inmadurez, falta de sensibilidad o intolerancia de algunos, pero como sociedad nos queda mucho por aprender, aunque no debemos tirar la toalla, a fin de normalizar al máximo, la convivencia con estos animales.
      Gracias por tus palabras, yo seguiré apoyando siempre en lo que pueda en esa dirección. Besazo.
      Joan Plaza

  3. Teresa   On   12 agosto, 2018 at 21:04

    El valor y significado que se le da a tener una mascota es muy diverso… En cualquier caso es desafortunado hacer comentarios poco sensibles hacia el estado de salud de un “animal” al que queremos y que ya no está en la plenitud de la vida… Suerte con Lluna y ánimos para sobrellevar su discapacidad.
    Respecto a lo demás, si, somos la “raza humana”, y se aprende hasta que nuestro “seny” nos lo permite…

    • Coach Plaza   On   19 agosto, 2018 at 20:54

      Gracias por tus palabras y deseos Teresa. Debo confesarte que, aunque quisiera tener a LLUNA a pleno rendimiento y caminando por si sola, este año junto a ella, he aprendido y me he sorprendido a mi mismo, aceptando a sobrellevar su incapacidad de una forma ex-tra-or-di-na-ria. Quiero decir que, evidentemente que me gustaría que andase, pero pasearla en ese carro, tener que limpiarla muchas veces por falta de control en su esfínter, procurar anticiparte a los problemas que su nueva situación requiere…, ha sido toda una experiencia, que ELLA se ha merecido sobradamente en estos 12 años que lleva de vida. Mientras no sufra, sea feliz y coma…, no podrá conmigo.
      En cuanto a haber utilizado este ejemplo para hablar de comportamientos humanos en cualquier campo (empresarial, social, deportivo, etc…), no se si la gente lo habrá entendido o si lograré tan solo que algunas personas se replanteen no juzgar hasta saber la verdad de todo. En fin, yo seguiré picando piedra. Muchas gracias. Besote. Joan Plaza

Deja una Respuesta

Tu dirección de email no será publicada.Los campos obligatorios están marcados *


Continuar leyendo


Buscar